Una historia de superación
Cuando en 1949, Earl Bakken, por entonces un estudiante de ingeniería eléctrica, y su cuñado Palmer Hermundslie, fundaron la compañía Medtronic en Minneapolis, su negocio consistía en la reparación de equipos médicos en los hospitales de la localidad.
Trabajando en estrecho contacto con los clientes -un principio fundamental en el éxito de Medtronic, tanto entonces como hoy en día- Earl Bakken y Palmer Hermundslie comenzaron a diseñar y fabricar nuevos dispositivos médicos. En 1957, Bakken desarrolló el primer marcapaso cardíaco, un dispositivo externo a pilas y transportable, lo que dio lugar al nacimiento de una industria completamente nueva.
En 1960, los productos Medtronic se vendían y utilizaban en los Estados Unidos, Africa del Sur, Australia, Canadá, Europa y América Latina.
Antes del marcapaso, el único tratamiento que existía para la insuficiencia cardíaca consistía en tratamiento farmacológico que no tenía apenas eficacia. En la actualidad la ingeniería biomédica colabora en la creación de terapias innovadoras que están cambiando el curso de las enfermedades. Una combinación de investigación, desarrollo, adquisiciones y alianzas estratégicas, han permitido la continua mejora y expansión de la línea de productos de Medtronic y también en la creación de nuevos mercados.
De lo que fue en su origen -un negocio de un solo producto-, Medtronic ha evolucionado hasta llegar a ser líder global en una gran diversidad de productos con tecnologías y dispositivos diseñados para mitigar el dolor, devolver la salud y mejorar la calidad de vida.
Como parte vital de la Misión de Medtronic, que dice "servir tanto a la ciudadanía como a la compañía", la Fundación Medtronic patrocina numerosas iniciativas altruistas que contribuyen a potenciar la calidad de vida de la sociedad y a mejorar la salud de las personas en Europa y en las regiones de nuevos mercados.
Por tanto, Medtronic ha contraído el compromiso de ayudar a las personas a llevar una vida saludable y productiva.

