Earl Bakken La Historia de Vida

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Honramos el legado de nuestro cofundador, Earl Bakken, quien falleció en Hawaii.
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NOTICIAS LOCALES


EL HURACÁN NO PUEDE DOBLAR LA VOLUNTAD DE LOS EMPLEADOS DE MEDTRONIC EN PUERTO RICO

Incluso trabajadores enfrentando daños severos en sus hogares ponen a los pacientes delante de sus reparaciones personales

La madre de Emelio Plaza mira a través de lo que era la pared trasera de su casa

9 de octubre de 2017 - Medtronic newsroom

Solo le tomó unas horas al huracán María para dañar severamente lo que Rafael Rodríguez ha estado construyendo durante gran parte de su vida.

El huracán arrancó el techo de su hogar en Ponce y destruyó el piso superior donde vivían tres de sus familiares. Ellos estaban ahí arriba cuando el techo empezó a ceder y bajaron corriendo las escaleras justo antes de que María depositara la parte superior de la casa en el jardín trasero. La familia todavía vive en la planta baja, pero sin techo, el piso del segundo nivel es su única protección de los elementos. El daño por agua empeora cada vez que llueve, y ha llovido regularmente en Ponce desde que María se fue.

“Bienvenidos a mi nueva piscina” dice Rodríguez, de 55 años, mientras camina en medio de dos pulgadas de agua en lo que queda del segundo piso. “No es precisamente la piscina que quería, pero es la que María me dejó”.

Rodríguez construyó este hogar hace más de 20 años. A pesar de la severidad de los daños, su intención es reconstruir. Pero a pesar de no tener electricidad ni agua potable, Rodríguez espera hasta la tarde para trabajar en su casa.

Durante el día, va a Medtronic.

“Vengo a trabajar porque hay personas alrededor del mundo que dependen de los instrumentos que construimos” explica. “Yo sé que mi familia está bien, así que ¿por qué me quedaría en casa cuando puedo estar ayudando a otros que probablemente han sufrido otro tipo de tragedia?”

Medtronic está ofreciendo ayuda de emergencia a docenas de empleados como Rodríguez, cosas como agua, comida generadores de agua, ayuda con aplicaciones de FEMA y más.

Nadie necesita esa ayuda más que Emelio Plaza, quien perdió todo cuando María hizo dos grandes huecos en el techo y arrancó la pared trasera de su casa. Tanto él como su madre, de edad avanzada se refugiaron en su camioneta justo antes de que la peor parte de la tormenta hiciera estragos en su casa.

Recogió una caja grande de comida y agua en Medtronic, donde ha estado ensamblando productos médicos por varios años.

“Medtronic me ha dado todo lo que necesito en este momento” expresa, “Cuando más lo necesitaba, Medtronic estuvo ahí para ayudarme”.

Medtronic está consciente de varias docenas de empleados que perdieron sus hogares en la tormenta. La empresa les está dando todo el apoyo posible, incluyendo agua, comida y acceso a fondos de emergencia para empezar sus reparaciones. Todos los empleados de Puerto Rico están recibiendo bonos libres de impuestos además de sus ingresos regulares, que se han pagado a pesar de que todas las plantas se mantuvieron cerradas durante los días inmediatamente posteriores a la tormenta.

“Yo sé que nuestro bienestar y seguridad como empleados, son prioridad para Medtronic” expresa Rodríguez, “me siento muy orgulloso de formar parte de Medtronic en este momento”.


‘COSAS BUENAS ESTÁN POR LLEGAR’

Empleados de Medtronic que perdieron todo en el Huracán María encuentran fuerza ayudando a otros

Minerva Ortiz Bonilla de vuelta al trabajo

9 de octubre de 2017 - Medtronic newsroom

Cuando Ricardo Martínez Matos abrió la puerta de su casa en las montañas sobre Villalba, Puerto Rico, entró a – nada. “Todo está perdido”, dijo tristemente y caminó hacia adentro.

No hay techo. Quedan tres paredes de pie, pero la cuarta –en la parte de atrás de la casa con vista al valle debajo- desapareció en medio de los vientos destructores del huracán María. Parado en lo que solía ser su cocina, Ricardo mira el amplio espacio abierto. Todas sus pertenencias están regadas por la ladera de la montaña o apiladas en ruinas dentro de lo que queda de su casa. Lo que debería ser una vista impresionante por su belleza, ahora lo es por su devastación.

“Esta casa se mantuvo de pie por 25 años” explica. “Sobrevivió los huracanas George y Hugo, pero no pudo hacerle frente a Irma y María consecutivamente”.

Martínez Matos promete reconstruir. Pasa sus tardes rescatando lo que queda entre los escombros, pero en las mañanas está en su trabajo en Medtronic. Ha estado en la empresa por 20 años, es un soldador de láser certificado que trabaja en cables para marcapasos Medtronic. Luego del huracán, insistió en trabajar, así que acordó con Medtronic un horario de trabajo que le permitiera trabajar en las mañanas y resolver sus asuntos personales en las tardes.

“Mi padre me enseñó a tener balance en la vida”, comenta. “Sí, haz cosas para ti mismo, pero también haz algo por los demás. Personas en todo el mundo dependen de que nosotros hagamos este trabajo y yo quiero hacerlo”.

Villalba fue la primera planta de Medtronic en Puerto Rico, establecida por el co-fundador de Medtronic Earl Bakken hace décadas. Hoy en día, los empleados resaltan con orgullo que, de las tres plantas de producción que existen actualmente en el campus de Villalba, el edificio original — que era una granja cuando Bakken lo vio por primera vez- fue el único que sobrevivió el huracán María intacto.

Mientras prácticamente todos los empleados de Medtronic están lidiando con algún tipo de daño por el huracán, al menos cuatro docenas de trabajadores de Villalba lo perdieron todo. Medtronic está haciendo esfuerzos adicionales para ayudar a estas personas — con fondos de emergencia, comida y agua adicional y orientación con las regulaciones y papeleo de FEMA.

Minerva Ortiz Bonilla es una de ellas. Está aprovechando una forma diferente de ayuda. Está pasando un momento difícil lidiando con el estrés; el huracán arrancó el techo de su casa e hizo mucho daño. Sin embargo, volvió a trabajar porque sabe que aunque ella también necesita ayuda, está ayudando a otros.

“La ayuda que estoy recibiendo de Medtronic ha sido genial” comenta. “Recibí un generador eléctrico para poder tener luz en mi casa, y la empresa está ofreciendo terapeutas que nos ayudan a sobrellevar lo que nos ha pasado. Estoy muy agradecida”.

La necesidad de ayuda es grande en Villalba. Los empleados hacen largas filas para conseguir agua embotellada. “Tengo dos niños en casa y el agua es muy importante para tomar y cocinar” explica Lisandra Torres Rivera, mientras carga un paquete de aguas a su carro.

Los voluntarios también han entregado cientos de cajas de comida y docenas de generadores para dar electricidad a las casas.

Martinez Matos deja un recuerdo familiar sobre su carro

“Si piensas en lo grande que es el trabajo, puede ser abrumador” expresa Denise Girod, generalista de Recursos Humanos. “Ellos me dan fuerza. Cuando le preguntas a las personas que perdieron su casa cómo están, te responden ‘Estoy bien, estoy vivo’, así que para mí no es una opción quejarme del tamaño de la tarea que tengo a mano.

Ricardo Martínez Matos se siente lo mismo. Mientras revisa entre los escombros, encuentra un recuerdo familiar, un crucifijo, que se debió llevar el viento pero en vez de eso quedó sobre el techo de su carro, también dañado por la tormenta. Ahí lo piensa dejar un tiempo más.

“¿Qué significa?” pregunta y se detiene por un momento. “Significa que vienen cosas buenas”.


Un oasis en medio de la destrucción

Medtronic crea espacios seguros para empleados tras las consecuencias del Huracán María

Miembros del equipo de Ponce empacaron agua y comida para sus compañeros necesitados.

9 de octubre de 2017 - MEDTRONIC NEWSROOM

Diana De Jesús empaca tan rápido como puede.

Normalmente trabaja como enfermera en la planta de Medtronic en Ponce, Puerto Rico, hoy se dedica a empacar cajas de alimentos para sus compañeros que necesitan ayuda tras el Huracán María.

“Son amigos, más que eso, son familia. Hemos estado trabajando juntos por tanto tiempo que somos familia” dice mientras aguanta las lágrimas. “Me hace sentir bien saber que puedo estar aquí para ayudar”.

De Jesús y un equipo de empleados de Medtronic están empacando grandes cajas de comida para sus compañeros más afectados por el huracán.

Muchos de ellos, como Emelio Plaza, han perdido todo.

“Cuando más lo necesitaba, Medtronic estuvo ahí para ayudarme”, comenta Plaza mientras lleva la gran caja de comida y una caja de agua a su camioneta. “Estoy muy agradecido”.

En gran parte de Puerto Rico aún no hay energía eléctrica. Es difícil conseguir agua, y los alimentos tampoco se consiguen con facilidad.

“Queremos que nuestra planta sea un oasis para los empleados”, explica Nayda Meléndez, Gerente de Recursos Humanos en la planta de Medtronic en Ponce. “Ellos son nuestra principal prioridad. Nuestros generadores están funcionando, tenemos electricidad. Estamos haciendo todo lo que podemos para proveer a nuestros empleados. Ellos nos necesitan”.

En Ponce, Medtronic está ofreciendo a los trabajadores muchas de las cosas que no pueden conseguir en casa. Los empleados reciben gratis tres comidas al día, servidas por sus compañeros voluntarios. También pueden conseguir dinero en efectivo a través de una cooperativa que está abierta en las instalaciones. Hay estaciones de computadoras disponibles para que los empleados puedan contactar a sus seres queridos y conectarse con el mundo exterior. Los voluntarios entregaron 20 paletas de agua embotellada en un solo día, junto con todo tipo de comida, hielo y varias docenas de generadores eléctricos.

"We want our facility to be an oasis for employees," said Nayda Melendez, senior manager of human resources at Medtronic in Ponce. "They are our top priority. Our generators are running. We have power. We are doing everything we can to provide for our workers. They need us."

Miembros del equipo de Medtronic en Ponce ayudan a servir comida a sus compañeros más afectados.

Medtronic in Ponce is offering workers many of the things they can't get at home. Employees can receive free meals three times a day, served by volunteer co-workers. Employees can get cash if they need it through an onsite credit union, now open for business. There are public computer stations so employees can reach loved ones and connect to the outside world. Volunteers handed out 20 pallets of bottled water in a single day, along with all kinds of food, ice and several dozen power generators.

"This is a great idea," said Dennis Ramirez as he dumped a giant load of dirty clothes into a washing machine. Medtronic turned a large meeting room into a free laundromat, where workers can wash and dry their clothes. "It feels so good to wear clean clothes again. It's been two weeks without power and none of us can do laundry, until now."

“Esta es una idea genial” dijo Dennis Ramírez mientras echaba un gran lote de ropa sucia en una lavadora. Medtronic convirtió un salón de reuniones en una lavandería gratuita, donde los empleados pueden lavar y secar su ropa. “¡Se siente tan bien usar ropa limpia de nuevo! Han sido dos semanas sin electricidad y ninguno de nosotros había podido lavar ropa hasta ahora”.

La empresa también ha colocado duchas portátiles para los empleados y un doctor visita dos veces a la semana para hacer chequeos a aquellos trabajadores que puedan necesitar atención médica. Medtronic también está ofreciendo ayuda para completar los formularios de emergencia de FEMA.

En los días inmediatamente posteriores a la tormenta, muchos empleados se presentaron a trabajar a pesar de que las instalaciones estaban cerradas, para ayudar a limpiar. Ese trabajo está dando frutos, ya Medtronic está reanudando la producción en Ponce.

Esto hace muy feliz a Mirna Cruz. Sus vecinos le enviaron un video que tomaron la noche del huracán donde se veía cómo los vientos de 150 millas por hora arrancaban el techo de su casa. Cruz y su familia sobrevivieron, resguardados en la planta inferior. A pesar de no tener techo ni electricidad, ella se unió a sus compañeros en la línea de producción. “Estamos aquí para ayudar a la gente” explica. “Las personas necesitan estos productos. Por eso volví, por eso volvimos todos”.

Al oasis en medio de la destrucción.


Empleados en Puerto Rico ponen de lado sus problemas personales para ayudar a otros

Cientos de empleados de Medtronic están luchando con las consecuencias del Huracán María y al mismo tiempo yendo a trabajar

los chicos de Maria se sientan en una casa oscura con una linterna

4 de octubre de 2017 - MEDTRONIC NEWSROOM

María Hernández tiene muchas razones para quedarse en casa y no ir a trabajar.

Su garaje fue destruido, su casa sufrió daños y no tiene electricidad. El antiguo generador en el que ha confiado por años cuando se iba la luz no sobrevivió la tormenta.

Pero María se reportó el martes en la oficina de Medtronic en Cataño para trabajar.

“No me puedo quedar de brazos cruzados” explica. “La vida sigue, tenemos que avanzar, hay gente me necesita”.

Como miembro del equipo de Servicio al Cliente de Medtronic, María está en constante comunicación con clínicas y hospitales en Puerto rico y el Caribe. Ellos tienen necesidades urgentes de equipos y suministros médicos de Medtronic. “Los pacientes necesitan nuestra ayuda, por eso estamos aquí y no los podemos defraudar” explica Hernández

Pero como muchos otros empleados, María también necesita ayuda.

María Hernández, un empleado de Medtronic

María es una de los 1.200 empleados en Puerto Rico que Medtronic está ayudando a adquirir nuevos generadores para darle energía a sus hogares. Para todos la electricidad es importante, pero es particularmente necesaria para María – su madre, de 78 años, acaba de regresar del hospital luego de una cirugía. La insulina de su adre necesita refrigeración, y la casa debe mantenerse fresca para ayudarla a recuperarse. María también necesita cocinar, tanto para su madre como para su hijo de diez años, Alejandro.

“Este generador me está salvando. No es un artículo de lujo para nosotros, es un soporte vital para mi mamá”.

Encontrando fuerza ayudando a otros
Muchos otros empleados de Medtronic, incluyendo a todos los miembros de su equipo de Servicio al Cliente, también están yendo a trabajar a pesar de las dificultades que están enfrentando en sus hogares. Lymaries Vega Córdoba supervisa a docenas de empleados de Servicio al Cliente, incluyendo a María. Ella aguantó el Huracán María en casa de su madre, pero cuando llegaron las inundaciones, tuvieron que irse a su apartamento, ubicado en un quinto piso.

un garaje dañado por la tormenta

“El trabajo ayuda a olvidarse de algunas dificultades que las personas enfrentan en casa” dice entre lágrimas. “El hecho de que nos necesitan y estamos ayudando a otros nos da fuerza y propósito. Estoy orgullosa de todos”.

Medtronic está haciendo planes para ir puerta por puerta en las áreas más afectadas de Puerto Rico para confirmar la seguridad de los empleados con los que aún no se ha podido contactar. Artículos de primera necesidad, incluyendo agua y comida están llegando diariamente a la isla y son distribuidos a cada una de las cinco locaciones de Medtronic en Puerto Rico.

María Hernández está agradecida por la ayuda. Sus manos le dolieron durante días después del huracán por empujar continuamente las ventnanas que los fuertes vientos abrían repetidamente. “Los vientos eran tan fuertes”, explica. “Recuerdo haber dicho ‘no me vas a matar, María’. Sobrevivimos la tormenta, también sobreviviremos la recuperación”.


Premio Invitacion Bakken

POSTULACIONES ABIERTAS PARA EL PREMIO INVITACIÓN BAKKEN

¿Conoce algún paciente que maneja su propia condición médica a la vez que sirve de inspiración para que otros pacientes hagan lo mismo? ¿O algún paciente que realiza tareas voluntarias para generar un efecto positivo en su comunidad? Pídales que se postulen para el Premio Invitación Bakken 2017 de la Fundación Medtronic hasta el 24 de julio de 2017 y se unan al movimiento filantrópico mundial de los pacientes que “Viven. Dan. Sueñan”. Ver video.  

Sobre el premio
El Premio Invitación Bakken financiado por la Fundación Medtronic, promueve el acceso al cuidado de la salud brindando reconocimiento y conectando entre sí a personas que con la ayuda de tecnología médica han superado problemas de salud y ahora están marcando la diferencia en comunidades de todo el mundo. El programa lleva su nombre en honor al cofundador de Medtronic, Earl Bakken, quien reconoce abiertamente que la tecnología médica le ha dado 10 años o más de "vida extra", tiempo que ha sabido aprovechar teniendo una gran participación en la comunidad. Cada año la Fundación Medtronic selecciona un nuevo grupo de galardonados y los invita a:

• Reunirse en Hawái (Estados Unidos) para una experiencia única con todos los gastos pagos donde podrán adquirir habilidades que sirvan para educar e inspirar a otras personas a manejar su propia condición médica, movilizar a otros pacientes a dar y colaborar, y aprender a utilizar sus voces e incrementar sus iniciativas de voluntariado para lograr un efecto más amplio.

• Elegir una organización benéfica para que reciba una subvención de la Fundación Medtronic.

Cómo postularse
Todos los postulantes mayores a los 14 años de edad con tecnología médica apta pueden participar independientemente del fabricante del dispositivo. Para obtener una lista completa de requisitos, remitir a los pacientes a liveongiveon.org. Las solicitudes estarán abiertas hasta el 24 de julio de 2017. 


DBS Collage

LIDERANDO LA DISCUSIÓN DE VBHC EN PUERTO RICO

Medtronic está comprometido con el Cuidado de Salud Basado en Valor (VBHC) para ayudar a la comunidad de salud a alinear la atención que se le brinda al paciente con los resultados obtenidos para el paciente. Pero esto no podemos hacerlo solos, por lo cual estamos iniciando el diálogo y colaborando con administradores de hospitales, pagadores y autoridades gubernamentales para crear modelos de atención más sostenibles.

En febrero, Mike Genau, vicepresidente sénior y presidente de la región del continente americano de Medtronic, viajó a la sub región de CariCam (Caribe y Centroamérica), visitando Puerto Rico y Panamá. Este asistió a varias reuniones con partes interesadas clave, que incluyeron pagadores, principales autoridades gubernamentales y clientes clave de hospitales privados, y transmitió un mensaje coherente: la necesidad de atención de la salud basada en el valor (VBHC).


En Puerto Rico, Mike se reunió con el gobernador Ricardo Rosselló y el secretario de Salud, el Dr. Rafael Rodríguez Mercado. La reunión no solo sirvió para comprender en mayor profundidad las prioridades que define el gobierno puertorriqueño —con respecto a las políticas de atención de la salud para abordar los desafíos actuales— sino también para presentarles la metodología de VBHC. Como resultado de esta reunión, el gobernador Ricardo Rosselló expresó su interés por colaborar con Medtronic en la iniciativa de desarrollar modelos de VBHC en el área de Diabetes, que es la prioridad principal del gobierno, debido a que el 17 % de la población puertorriqueña padece diabetes (aproximadamente 600.000 personas).


Sólo a través de la colaboración y la cooperación podemos conseguir que los beneficios del cuidado de la salud basado en valor sean para todos.